logotipo www.renovarcarnet.com

Technoclassic Essen 2011 Alemania

Technoclassic Essen 2011 Alemania

La historia que les voy a relatar data de hace únicamente unos días, pero puede resultar sorprendente como nuestra mente puede ser capaz de aislar ciertos acontecimientos de modo que, aunque realmente hayan sucedido apenas cinco días atrás, se sitúen en el recuerdo como algo completamente pasado, recordado con claridad, cariño y nostalgia, pero con la sensación de haber sucedido hace mucho más tiempo.

Día 31 de Marzo de 2011.

Son las seis de la mañana y evidentemente el sol aún está bastante escondido y no tiene absolutamente ninguna intención de asomar sus primeros atisbos de luz por encima del horizonte que tenemos situado en lo que el ser humano ha querido denominar “Este”. Para el caso y para mi situación, podríamos denominar común y concretamente “mi ventana”. Vamos, como era de esperar. Me acondiciono más que arreglarme, porque los que me conocéis sabréis que lo mío, como otras muchas cosas en este mundo, no tiene arreglo; hago todo lo posible por no calzarme con calcetines de diferente par, pongo especial atención en que tanto las etiquetas como las costuras de mi acostumbrado atuendo se sitúen por dentro de mi indumentaria, es decir, hacia la piel, e intento despertar a mi adormilado compañero del espejo a base de pequeños sorbos de café frío, del día anterior, acompañado por leche desnatada con calcio proveniente directamente de la nevera, vamos, manjar de dioses. Y os estaréis preguntando: ¿Y el motivo de este madrugón? ¿Y de este escrito? ¿Y de esta dialéctica admirable?... Pues por orden contrario al de aparición, considero que coda acción desarrollada en esta vida ha de llevarse a cabo con el interés que se merece y con una “forma” acorde al “fondo” del que se está tratando... Y por que no decirlo, con el estilo que me caracteriza. El relato viene dado a que, muy a mi pesar, es este pequeño circulo hay personas (pocas) a las que aprecio aunque sea un poquito, así que me apetece compartirlo con ustedes (Dar envidia). Y el motivo del madrugón se debe a que aquí el escribiente y su compañera y arrastrante a planes y viajes repentinos debíamos llegar hasta el aeropuerto para desde allí tomar a las 8 de la mañana un vuelo de Ryanair directo al aeropuerto de Gerona.

Vídeo Technoclasica Essen

DIGRESIÓN

Estás medio-sentado, semi-tumbado o parcialmente en cuclillas (La menos humillante de las tres posturas). Delante tu pareja de juego y a ambos lados tus malvados oponentes. Tratas de observar tus cuatro cartas del modo más rápido posible para poder centrar tu atención en el maravilloso y sincronizado baile de muecas, señas, leguas, guiños y besitos que despliegan tus contrincantes al grito de ¡No hay mus! mientras tratas de ocultar a tu atónito compañero la cara de besugo aciruelado que te produce el “pito cuatro rey caballo” que te vas a cascar.... Muy bien chico, ni Grande, ni Chica, ni Pares, ni Juego... y en tu cerebro solo encuentras monos despiojándose y pequeños animales de circo tocando el bombo y los platillos. Como habíamos pensado conseguimos dejar el coche el las inmediaciones de la estación de metro. No contamos con que esa maravillosa idea también se le ocurre a todo habitante de Barajas que va a trabajar al centro, así que, a pesar de ser jueves, aunque costó un poco más, aparcamos. Íbamos con tiempo suficiente, preparados para lo que pudiera pasar... Pero para lo que no estaba mentalmente preparado era para recibir en ese instante, aún solo con el primer hemisferio cerebral despierto, el más avispadillo, el que te hace conducir y no babear; la noticia de lo que iba a consistir mi regalo de cumpleaños. - Álvaro, no vamos a Gerona, vamos a Essen, Alemania... ¡¡¡¡A la Techno Classica!!!! Esas palabras atravesaron el hemisferio despierto cual balas de la película Matrix para revotar por las paredes del segundo (El perezoso) cual pelotita de Arkanoid (Toma comentario friky), provocando como era de esperar la cara de “pito cuatro rey caballo” a la que nos referíamos anteriormente. En mi cabeza pasaban las palabras “Essen”, ”Mono”, “Álvaro”, “Platillos”, “Gerona”, “Despiojar”, “Alemania” de modo completamente aleatorio y casual tratando de que, por alguna extraña ordenación de las mismas, tuvieran un significado concreto. De ese modo, y después de unos minutos de ¡Álvaro! ¡Ey! ¿Donde estas? ¡Pero te apetece ir! ¿No?... Esa cara de jugador de mus empedernido y fracasado tornó en la típica sonrisilla del lobotomizado que gastó los ahorros para la universidad de sus hijos en un parquímetro pensando que se trataba de una máquina tragaperras. De esa manera y sin comerlo ni beberlo me encuentro delante de la puerta de embarque, con el equipaje facturado esperando a que el vuelo de Lufthansa LH 3291 salga con dirección Düsseldorf, Alemania... Si si, donde las salchichas, las cervezas y los coches con punto de mira sobre el capó. La germana tripulación que nos acompaña en el vuelo deleita al grupo formado por apolillados periodistas del motor, gente que va o vuelve a casa, gente de negocios y un desubicado (El mismo) con una tortilla francesa y unas especies de tortas de patata fritas y rebozadas con el fin de que este grupo denominado “pasajeros” demos el menor coñazo posible. Es admirable el complejo juego de carritos y bandejas con el que te distraen durante el vuelo para que, de pronto, te encuentres en tu destino. Diez minutos más de vuelo y aparecen por el pasillo del avión el mono, los platillos y los animales de circo de las siete de la mañana.

Tres meses atrás había reservado estos días para no tener imprevistos y que no se me acumulase el trabajo los días antes de toma

Como era de esperar, y debido en una pequeña parte a la pronta recuperación de mi dedo cadavérico pulgar del pié izquierdo que ocasionó una prematura alta en lo que se refiere a mi vida laboral, los dos últimos días trabajé como un autentico cabrón. Además tendría que realizar algunas gestiones vitales para realizar un viaje en avión, véase la solicitud de una tarjeta de crédito para lo que pueda pasar y llorar como una señorita por las comisarías de Madrid capital para solicitar y llevar a cabo la renovación sin cita previa de mi Documento Nacional de Identidad. Iba a ser un viaje diferente, puesto que durante la estancia en Gerona iba a recibir mi regalo de cumpleaños. Desde 1984 llevo celebrando ese acontecimiento justo y exactamente en el eje de simetría (más o menos) de lo que viene siendo el mes de Junio, pero en este caso, y por un extraño motivo debía realizarse en esos días. Cargado con una maleta parcialmente llena y con una bolsa de deporte vacía y plegada en su interior (también algún gayumbo) bajo las escaleras de casa. La bolsa de deporte tendría el cometido que traer de vuelta “cosas” que me “iba a querer traer”. La idea era, con el fin de perturbar a la gente justa y necesaria, coger el Golf y dejarlo aparcado durante esos días en Barajas pueblo, a una sola parada de metro del aeropuerto. Total, el Golf nadie se lo iba a querer llevar... Por ahora.

Ya en Düsseldorf

Y después de tratar de solucionar unos problemas que había ocasionado el desparramiento parcial de parte de mi equipaje por algún punto entre la cinta de facturación de equipajes de Barajas y el luminoso, pese a la porquería de día que hacia, aeropuerto de Düsseldorf; nos encontramos avanzando hacia el coche de alquiler. Un Fiat 500 Cabrio negro nos espera que había sido arduamente negociado por la artífice del plan en vez de una Renault Kangoo... esa no era una opción viable. Viaje a Essen, 30 kilómetros, tranquilidad y limites de velocidad dentro de los cánones españoles, nos hacen llegar a la ciudad, una localidad de algo más de medio millón de habitantes en la que reina la tranquilidad y una educada sociedad regida por horarios estrictamente germanos. Las tiendas tienen productos en la calle, sin nadie que los vigile y nadie se los lleve, la gente frena si haces amago de cruzar aunque el muñequito esté en rojo... esas cosas. En un primer vistazo te encuentras en una ciudad que debido a su orografía y vegetación podría parecer asturiana a excepción de su gastronomía y de que debes cambiar los Clio Maxi, Copa turbo y Saxo Vts con volante desplazado por Porsches de cualquier tipo y año, Maserati Quattroporte sin escape, y Pick Ups americanos con sus estruendosos motores V8. Todo ello aderezado por un parque móvil en el que el más tonto calza un serie 3 y en el que te puedes encontrar un 2cv o un Citroën Ds como coche de diario. Contrariamente a lo que pueda parecer la ciudad de “Essen” no recibe su nombre de “essen” (El verbo comer) y debido además a su complejo horario puedes encontrarte con que a las siete de la tarde no encuentres ni un sitio en el que de den de cenar. Complejo horario. De pronto la calle se vacía y te encuentras a las nueve de la noche, con una ensalada del Macdonals y metido en la cama del Hotel. Luego fuimos viendo que esos horarios varían según los días de la semana, por ejemplo el domingo solo hay gente el la calle durante dos horas. Antes de las once de la mañana no había ni el tato, de pronto parecía La puerta del sol y a las una y media todo otra vez cerrado.

Día Dos de nuestro viaje

Comienza la visita. Son las diez de la mañana y estamos en la puerta del Messe Essen o también denominado recinto ferial. Lo primero que te choca es no ver millones de R5, 850 y Seiscientillos apiñados en el aparcamiento de clásicos. Allí, al lado de la puerta del recinto te podías encontrar Ferraris, Porsches, Bmws... pero de los de verdad, Rolls Roice Silver Cloud II a los que nadie les había robado el muñequito, todo sin absolutamente ningún tipo de vigilancia. Entramos en la feria y para que os hagáis una idea hablamos de 12 pabellones llenos, algunos con sus varias plantas y todo. Sobra decir que el segundo día de visita nos dimos cuenta que nos habíamos dejado sin visitar la planta baja de uno de los pabellones. Solo esa planta, la planta sótano del pabellón 1, puede ser equivalente en superficie a Classic Auto. Tanto Bmw como Mini, Peugeot, Citroën, todo el grupo VW incluyendo Bugatti y Bentley, Opel, Ford, Aston Martin, Lotus, Porsche, Mercedes, Maserati, Alfa Romeo y Ferrari, tenían representación OFICIAL en la feria. Y OFICIAL es OFICIAL, no carteles colgados, estoy hablando de representación de las marcas como tales, por ellas mismas. Los coches son expuestos con generosidad y respeto, no hay ningún cordón de espinos alrededor del único Mercedes 300 SL de la feria. Hay lo menos 35 Mercedes 300SL alrededor de los cuales no hay ningún cordón. Con las puertas abiertas, pudiendo meter la cabeza para poder admirar sus interiores y deleitarnos con el olor de sus tapicerías. Nadie toca nada, a nadie hay que llamarle la atención. Puedes tener a un centímetro de tu mano o de tu nariz Bugatti 57... tres o cuatro... Mercedes 500K, SSK, Auto Unión, Horch, Rolls, Hispanos, Bentley 3 litros con compresor... dos o tres.... Ferrari Daytona, Dino, California, 250Gt, 512bb....Porches 356, 550, 917, 911 959... los que quieras y todo tipo de coches y marcas de antes de la guerra. Ahí, al ladito. Con humildad. Según los números de la Organización hablamos de 120.000m2 de exposición, más de 2500 coches en venta, más de 300 expositores de recambios... Otro mundo señores, otro mundo. El primer día cuesta darse cuenta de que no vas a ser capaz de abarcar todo en una sola visita, te excede. Por mucho que organices tu itinerario (En eso soy bastante maniático) te encuentras descubriendo cosas nuevas cada dos por tres por sitios por donde ya habas pasado. Los clubes montan sus stands en sus propias zonas, Club Golf, Scirocco, Passat-Santana, Club T3, Clubes de Citroën, club Sm, de NSU, de Dkw, de Panther... de todo. El segundo día nos centramos más en disfrutar de la feria, no intentar abarcar todo, no eres capaz de saber lo que hay, de saber si has visto tal coche o no, así que pasamos el día entre piezas únicas de museo, concept cars de hace 30 o 40 años, ejercicios de diseño, colecciones privadas, entusiastas de una marca o un modelo, vendedores de miniaturas, de parches, pins, llaveros y camisetas, de herramienta especial, de productos para el automóvil, de manuales y catálogos, de repuestos... Por poner un ejemplo había un tipo italiano que vendía solo y exclusivamente piezas de repuesto para Ferrari. Tenia los pilotos de un Daytona o el Volante de un 512BB como el que tiene el de un 1500, eso si, te pueden costar lo mismo que el 1500 entero. La gente está dispuesta a hablar contigo, un trato cercano...

Para cerrar el viaje

El domingo nos encontramos de casualidad con que en todo lo que tenía que ver con la imagen de la ciudad aparecía la imagen de una especie de grúa o Torre. Investigando investigando localizamos el sitio y fuimos para allá. Saliendo un poco hacia la parte exterior de la ciudad, la parte norte; vas viendo como empieza a bajar la altura de las casas y cada vez te encuentras un paisaje más verde. Las casas empiezan a verse perfectamente alineanadas hasta que ves como has salido de la parte residencial. A unos pocos metros tubos y cintas transportadoras cruzan la carretera, aparecen edificios y estructuras que no identificas, hasta que después de cruzar unas vías te encuentras en lo que anteriormente era una mina. Bueno, es difícil de explicar, más que una mina de extracción de carbón, después, al volver a casa e investigar (porque allí la información era difusa) te das cuenta que realmente era “La mina”. Essen creció a raíz del crecimiento de la mina, llegando a ser la más importante de Alemania. Es difícil explicar con palabras todo aquello pero os puedo decir que era realmente impresionante. Perfecto para cerrar el domingo ocioso. Un recinto que están recuperando como centro de exposiciones y ocio, un Museo sobre la forma de vida y la sociedad que creó la propia mina forman parte de la parte central de uno de los sectores. El Ruhr Museum se sitúa en la parte superior de edificio anexo al pozo XII de la mina. En su momento recibía la extracción de la roca viva y era el encargado de separar el carbón mineral del resto de minerales. Se ha conservado gran parte de la maquinaria y de la arquitectura, conciliándolo con toda la exposición permanente del museo. Digno de ver. Ya solo merece la pena por el acceso a la planta superior por medio de unas escaleras mecánicas de unos 70m a través de la canalización que podría albergar una antigua cinta transportadora. Como no, nos volvió a fallar nuestro plan de horarios, nos cerraron todo y nos quedamos a medio saber y casi sin cenar.

Nuestros aventureros son; Texto: Alvaro González Miranda ; Fotos: Jimena Díaz Ocon

 

Comentarios ordenados de más antiguo a más reciente:

Publica un comentario: ¿Quieres compartir tu opinión? Escribe un comentario, aceptamos todo tipo de crítica, mientras sea hacia nosotros. Lo que no toleramos es SPAM y falta de respeto hacia los demás. Gracias por vuestra comprensión. Por favor tened cuidado al rellenar el captcha.

Por favor, rellene el texto de antispam: